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Viernes, 04 Mayo 2018 15:37

Atención psicosocial Cesar

El departamento del Cesar se ha caracterizado a lo largo de de los años en atención psicosocial a las víctimas del conflicto por la diversidad y la versatilidad de los profesionales entre el uso de las técnicas de atención y las dinámicas en el juego de roles y lo real de las atenciones. En esta oportunidad hacemos relación al resultado causado en las comunidades después de las atenciones de la modalidad Comunitaria y es el caso para esta vigencia dos comunidades donde podrían llamar “exitosos”; la primera es la comunidad de la vereda de San Ramón ubicada en zona Rural del Municipio de Codazzi donde la profesional Yuli Cristina Amado trabajadora social, atendió a la comunidad bajo la orientación metodológica de reconstrucción de las memorias, específicamente el tema procesos de reconstrucción de memoria colectiva. Donde expone la profesional que la comunidad logró Identificar y transformar recuerdos qué generaron gran Impacto entre ellos y hacer un proceso resiliente donde la mitigación de la afectación permitió la catarsis de muchos de los integrantes de la comunidad. “Se evidenció la integración generada a partir de los encuentros y se restauró entre ellos procesos culturales que se habían dejado en el pasado”... En el cierre la comunidad manifestó sentirse más fortalecidos y cumplieron con los objetivos propuestos para el proceso de atención psicosocial donde resignificaron algunos personajes, actividades y juegos tradicionales que permitieron la construcción social que hoy en día hace parte de su proceso histórico. La segunda Comunidad es la del Javo, corregimiento del municipio de Valledupar que bajo la el tema transformación de conflictos del nivel de fortalecimiento colectivo en el acercamiento una de las afectaciones que se encontró que en la comunidad referencia la profesional psicóloga es que esta no contaba con recursos asertivos que les permitieran solucionar los problemas. “No existía unión en la comunidad que impulsará a la transformación de conflictos y no se presentaban espacios que propiciarán la integración de la comunidad”... Como fortaleza se identificaron expectativas de cambio en los miembros de la comunidad, evidenciando a través de las sesiones que podían utilizar recursos para afrontar las adversidades y las diferencias de forma positiva, encontrando que los espacios de las atenciones les habían permitido reevaluar a través de sus compañeros lo que se estaba haciendo mal y que juntos podían encontrar soluciones que antes no veían cercanas; Lo que fue creando un ambiente más propicio y sano, escuchando al otro y respetando su posición y su pensar. A medida que iban transcurriendo las sesiones el interés y el ánimo fue aumentando, mostrándose cada vez más fortalecidos con el trabajo que se estaba realizando. Durante el cierre las víctimas manifestaron que hoy por hoy se preocupan por crear espacios donde todos puedan compartir, en realizar integraciones para no perder lo que se construyó a través del programa. Con todo lo anterior y en conclusión se puede señalar que la modalidad comunitaria genera un impacto positivo no solo en los que participan en estas actividades sino en las familias y la comunidad en general esto gracias a que son llevados a cabo en el mismo entorno colectivo lo que reconoce que la dimensión relacional del ser humano es definitiva en los procesos de reparación y rehabilitación, por lo tanto se entiende que lo colectivo tiene en sí mismo, un efecto que puede ser terapéutico y que se basa en las posibilidades de reconstruir o reorientar el tejido social existente